Guía del IPCE para las correcta desinfección del patrimonio

 

El Ministerio de Cultura y Deporte ha distribuido una serie de recomendaciones realizadas por el Instituto de Patrimonio Cultural de España para garantizar la correcta desinfección y protección del patrimonio cultural.

En el texto se invita a reflexionar acerca de los efectos de la pandemia sobre el patrimonio cultural, el cierre de instituciones, las prácticas de desinfección aplicadas en el ámbito de los bienes culturales y las futuras repercusiones económicas.

El documento presenta además una serie de recomendaciones para el procedimiento de intervención en bienes culturales muebles e inmuebles:

Recomendaciones para bienes culturales muebles:

Tras el cierre de todos los centros por el Estado de Alerta, el Ministerio Cultura y Deporte avanza que el riesgo de contaminación de los bienes culturales muebles “es prácticamente nulo” y se recomienda evitar el uso de productos desinfectantes que pueden dañar los materiales.

Se recomienda la limpieza de las superficies como suelos, puertas o manillares que carezcan de valor histórico o artístico con las soluciones desinfectantes comunes propuestas por las autoridades sanitarias, aunque se opta preferentemente por el empleo de etanol disuelto al 70 %.

En los procedimientos de limpieza se incluyen también las superficies exteriores de vitrinas que hayan podido ser tocadas por los visitantes, pero se desaconseja cualquier medida en el espacio interior de vitrinas, ya que su acceso es puntual y solo por el personal especializado de la institución.

Una vez efectuada la desinfección y limpieza, el documento promueve la ventilación de los espacios limpiados para evitar la acumulación de compuestos orgánicos volátiles (COVs) surgidos de la evaporación de las disoluciones desinfectantes.

Recomendaciones para bienes culturales inmuebles:

Ante cualquier duda con los procesos de limpieza y desinfección, Cultura alerta a las autoridades de no aplicar ningún tratamiento, ya que se pueden generar daños irreversibles sobre el patrimonio cultural, y urge a consensuar todas las medidas con los profesionales del ámbito de la conservación-restauración.

En el caso de bienes culturales situados en espacios públicos (cascos históricos, plazas públicas, parques o calles), el documento pide que se evite rociar de manera directa los objetos o edificios de valor histórico-artístico.

En el entorno directo de los bienes culturales (a menos de un metro de distancia, como aceras próximas o zócalos de edificios) aconseja preferiblemente el uso de una disolución de etanol disuelto al 70 % en agua proyectada a baja presión. Esta solución desinfectante resulta efectiva frente al virus y a su vez su pulverización resulta menos dañina que la de hipoclorito sódico (lejía) sobre materiales como la piedra, el ladrillo, la madera y el metal.

Los tratamientos desinfectantes también deben evitarse en las proximidades de los bienes culturales policromados (portadas de iglesias o retablos) y se propone como alternativa el vallado perimetral para evitar la aproximación y el contacto directo de las personas.

 

 

Fuente: Gobierno de España. Ministerio de Cultura y Deporte. 

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